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Total del proyecto: 2.999.372 €
Presupuesto GAN-NIK: 1.799.624 €
Financiación FEDER: 60%
Periodo de Ejecución: 2015-2020

IREKIBAI

https://www.irekibai.eu/

A finales de año, se daba por cerrado el proyecto IREKIBAI con el que se ha mejorado el estado de conservación de los hábitats y especies fluviales de interés comunitario en espacios Natura 2000 situados en las cuencas del Bidasoa y del Leitzaran.
La iniciativa ha incidido en la principal problemática que comparten los ríos de la cornisa Cantábrica: su fragmentación y las consecuencias para el habitat fluvial y las especies que lo habitan.

Así, las actuaciones de conservación realizadas y la eliminación de obstáculos existentes en el río Bidasoa y Leitzaran y en sus Zonas Especiales de Conservación, muy condicionados por los azudes, han mejorado el estado ecológico y de la conectividad de las masas de agua, favoreciendo así el movimiento piscícola y aumentando la capacidad del hábitat fluvial en línea con las Directiva de Hábitats y con la Directiva Marco del Agua. Los ríos son hoy más heterogéneos, más complejos, más diversos.

En síntesis, se han eliminado 11 presas que impedían el libre fluir de la fauna piscícola —algunas de ellas, catalogadas como grandes presas, como el paradigmático caso de Inturia—; se han acondicionado dispositivos para el paso de peces que han permeabilzado hasta hace poco muros infranqueables y han facilitado la recurrente visita de especies migratorias; o se ha acondicionado madera muerta en el río para el refugio del visón europeo, la mejora del hábitat del salmón atlántico o la reducción de la erosión de las orillas.

Esta restauración fluvial permite que hoy, en la cuenca del Bidasoa, los salmones más fuertes, con caudales apropiados, superen Elizondo, tras remontar 64 kilómetros. En el Leitzaran pueden hacen lo propio ya en un tramo 61 km.

Las acciones de mejora de conectividad realizadas han afectado positivamente en varias de las especies piscícolas que habitan nuestros ríos destacando sobremane¬ra la evolución observada en el salmón atlántico (Salmo salar), según se ha podido observar en los programas de seguimiento se ha constatado la presencia de salmón en la parte alta de la cuenca del Bidasoa y su consolidación en la del Leitzaran.